Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tu tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de
alambre.
11 comentarios:
Que bella poesía de Pablo Neruda.
Uno de los grandes poetas.
Saludos
Una divina casualidad, porque precisamente ahora estoy empezando a descubrir a Neruda. Ya era hora.
Un beso.
Un poema cargado de imágenes e ideas que anega al lector.
Besos desde un lejano puerto.
Cuanto...,Pilar.
Una playa para transitar toda una vida.
Un beso!
Buen fin de semana
Neruda es parte de mí, sus versos me abrazan desde dentro. Algo sucedió aquel el día en que descubrí su poesía con los “veinte poemas…” En aquellos años la juventud era una paloma de esperanza, muchos sueños y risas, parecía no existir el futuro ni en la piel, ni en el alma.
Pîlar, compartimos la pasión por Pablo
Un beso.
Neruda, Neruda, siempre Neruda
Como ha pasado el tiempo y pareciera que yo me detuve en algún rincón donde los minutos sólo contaban la historia de mi historia.
Gracias a todos por pasar por este lugar.
Gracias porque, a pesar de mi silencio, sus palabras han sido flores frescas a mi mausoleo de manos y versos heridos.
Gracias, simplemente, gracias..
se puede amar aquí pero también allá.
Gracias, David!
Abrazos
Pilar: He intentado comentar tu otro blog y no hay manera.
Era en el post de los silencios:
Los que siempre andan al otro lado del sigilo calmo. Los que nos hieren porque son ausencia y olvido.
Los que se enseñorean en el espacio de la indiferencia.
Los que cierran nuestros oídos.
Hermosas tus palabras.
Es raro, Pili, a mí me ha sucedido lomismo con otros blogs y no puedo comentarlos.
Gracias mil por pasar.
Abrazos
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